Hola amigos.
Hoy quiero compartir con ustedes una historia muy especial que me tocó vivir hace poco, y que de verdad me llenó de alegría y emoción.
Hace no más de un mes, recibí un mensaje de Juan, un chico muy ilusionado y nervioso porque quería hacerle una pedida de mano inolvidable a su novia, Diana.
Juan no sabía muy bien cómo organizarlo, aunque tenía algunas ideas de lugares en mente, pero necesitaba ayuda para coordinar todo.
Desde el primer momento, Juan me transmitió mucha ternura y bondad. No es frecuente encontrarse con personas que desean dar todo por su pareja y que se preocupan tanto por hacerlas felices.
El momento fue precioso: Juan le leyó una carta llena de amor a Diana y, al final, le hizo la gran pregunta: «¿Te quieres casar conmigo?»
Para mí, fue un honor ayudar a Juan y Diana en este momento tan especial. Hay personas que te hacen sentir como en familia y ellos, sin duda, fueron una de esas personas.
Les deseo todo lo mejor y que sepan que cuentan conmigo para lo que necesiten.
Como vosotros decíais y que era vuestra frase especial: «Hoy, mañana y siempre»
